domingo, 4 de diciembre de 2016

Medias naranjas...

Sólo me falta el "amor".
Sólo me faltaría tener pareja para ser feliz al 100%
Según las reglas de la sociedad, eso es lo más importante.


Siempre he dicho que para mí hay millones de cosas más importantes que el amor o la pareja. Para mí no es imprescindible el sexo. Para mí, todo este tema ha pasado a ser mi prioridad número 25.
¿Cómo? No lo sé. Flipante.

Para todo bicho viviente, terrícola o extraterrestre, desde que nace, pareciera que la única misión en esta vida, incluso antes que vivir o respirar, es TENER PAREJA. FORMAR UNA FAMILIA.
Eso es lo que se define como "ser feliz".
Qué cojones oye, qué manía, qué empeño.

Que desde que naces ya te están buscando novio. Que casi más importante que tengas buena salud o un buen trabajo, es que encuentres a una mujer que te haga feliz. 

Que te haga feliz. Una mujer.
Una persona con sus manías, sus fobias, sus costumbres y sus gritos. Esa persona tiene la misión divina de hacerte feliz a ti.
Demasiada responsabilidad, ¿no crees?

Se ve claramente que la felicidad no tiene nada que ver con eso.


Pero tú te empeñas. Todos y cada uno de los días de tu vida, empiezan con la esperanza que ése sea el día en el que encuentres a tu puta media naranja. Te pasas la vida buscando a alguien que te la complique. Es alucinante.

Y bien, el 98% de la población terrícola e intergaláctica, parece que la ha encontrado. Sea de su talla o no. La gran mayoría de la gente vive en pareja. Homosexuales, bisexuales, heterosexuales, polisexuales, trans o pansexuales. Toda clase de combinaciones amorosas. Mejor dicho, sexuales. Pero todo el mundo vive con alguien para que le haga feliz.

Y ¿sabremos alguno lo que es "ser feliz"?
¿Quién nos ha dicho que para ser feliz hay que atarse de por vida a alguien que espera que seas tú quien le haga feliz a ella? ¿Dónde pone eso?
En la Biblia me parece a mí que no sale. Ni en la Constitución.
Eso más bien es una venganza del demonio. No veo yo aquí el chiste.


O sea, que da igual lo que estudies, los amigos que tengas, el dinero que puedas gastar, la salud que tengas, los viajes que puedas hacer, las risas que te puedas pegar, o las sensaciones que puedas tener. Que si no tienes pareja, es imposible que seas feliz.
Toma ya.

Me parece a mí que alguien con mu mala leche, nos ha engañao. Bueno, a vosotros los emparejados. Conmigo al final no ha podido, aunque durante mucho tiempo lo haya intentado y pocas veces lo haya casi conseguido. Yo he sido más lista ;)

Puedo estar equivocada, no digo yo que no, pero...
Tener que dormir toda la noche en la misma posición y darte la vuelta como si estuvieras en un campo de minas. Estar meándote que te mueres y tener que esperar 14 minutos porque ese que te va a hacer feliz, está cagando y necesita tranquilidad. Querer ir a Scandinavia y que él prefiera ir a ver el Camp Nou. Querer cenar en un sitio romántico y que él decida ir a MacDonalds. Tener que mimarl@ y consolarl@ cuando dice no encontrar trabajo aunque sabes que es un@ vag@ y no tiene intención de mover un dedo mientras pueda vivir a tu costa. Ceder y ceder en la educación de tus hijos porque sino él dice que no le dejas realizarse como padre. Estar deseando llegar a casa para zamparte la media palmera de chocolate que quedó del desayuno, y que cuando llegas, se la haya zampado el hombre de tu vida. Que la mitad de las veces piense al contrario que tú y uno de los dos se tenga que joder (generalmente tú). Tener que aguantar a su familia aunque no la puedas ni ver, y que siempre ponga pegas para ir a ver a la tuya. 

Todo esto, y mucho más, debe ser la felicidad absoluta según dicen.


Cuando todo el mundo lo hace, será por algo. No va a ser masoca el 99% de la población. O si.
Seguro que tienen razón y son todos felices. Ellas y ellos. Felicísimos.

En cambio, los que dormimos en diagonal girando pallá y pacá sin problema en una cama de 160x200 somos unos infelices. Los que cambiamos de canal cada 5 minutos en vez de tragarnos un coñazo de película tenemos muy mala suerte. Los que roncamos sin recibir codazos. Los que hacemos nuestros propios planes y vamos donde queremos y con quien queremos el 100% de las veces. Los que encontramos las toallas, los cojines o la palmera de chocolate exactamente en el mismo sitio donde las dejamos, estamos tristes. Somos muy desafortunados.

Y es que claro, tendríamos que vivir en pareja si lo que queríamos, era ser felices.
No sé cómo podemos vivir así. Incompletos. En la gloria.


En fin, es una pena. Con lo felices que están ahora mismo en sus casas todas las parejas de la Vía Láctea. Puff. Pasión pura, deseo máximo, comunicación fluida, adrenalina en vena. Consenso absoluto por todo. Guau. Lo que nos estamos perdiendo los que estamos espatarraos en el sofá viendo el canal que nos da la gana, comiendo lo que se nos antoja, tirándonos un peo cuando apetece, y sabiendo que mañana te levantarás cuando te duela el cuerpo, y no cuando el que te iba a hacer feliz se levante, se ponga a hacer ruido y se empeñe en ir a comer con su madre cuando a ti lo que te apetece es quedarte en pijama en casa...
Qué maravilla oye. 


Nos han engañao, si. Igual que con las hipotecas y los centros comerciales. Somos personas completas. No nos falta NADA. Venimos al mundo solos, y solos nos vamos a ir. Podemos adornar nuestro paso por la vida de mil maneras, con casas, coches, parejas, jamones o TV de última generación, pero sólo cuando nos damos cuenta de que dentro de nosotros mismos está todo lo necesario para ser felices de verdad, empezamos a serlo. Y nos damos cuenta de el error que ha sido querer completar con otra persona lo que pensábamos que nos faltaba. Eso es un duro trabajo que pocas veces se ve recompensado.
No nos falta nada, pero no nos han enseñado a verlo.


Supongo que uniéndonos en parejas se venden más cocinas, más televisiones, más coches, más cunas, más sofás, más medicinas y hay trabajo para más psicólogos y psiquiatras. 

Qué pena de nosotros los desemparejados. Ofú, no sé si llorar o hartarme de reír. Y digo yo, que también puede ser otra opción, no? Y cada vez más común y aceptada... Porque todos no somos iguales, y todos no tenemos las mismas necesidades ni prioridades.

Porque hay amores que huelen a Nenuco. Otros a chamusquina.


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2 comentarios:

  1. ¡Qué verdad tan grande!

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  2. Se puede ser feliz de cualquier forma. Para mi tener pareja nunca fue una prioridad. Pero por cosas del destino encontré a una persona con la que curiosamente puedo hacer todo lo que mencionas que pueden hacer los solteros. No creo que pudiera estar con alguién con el que no pudiera hacer mis propios planes o tener mis momentos de soledad. Creo que el problema es ese concepto de pareja en el que hay que ceder en todo y donde la relación no se encuentra equilibrada. Por ejemplo, mi madre no entiende que él vaya un día a jugar a juegos de mesa con unos amigos mientras yo me quedo en casa o viceversa. No hay que perder la independencia por estar en pareja. Una pareja no tiene que ser tu mitad, sino un compañero con el que poder contar.

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