sábado, 22 de julio de 2017

Decepción

Todos sabemos lo que es. Todos la hemos sentido alguna, incluso demasiadas veces.


Reconocedlo. A todos nos han traicionado alguna vez. Engañado. Mentido. 
Hay amigas que nunca debiste llamar así. Hermanos que nunca lo debieron ser, parejas que te vaciaron, jefes que te ningunearon.
Esa sensación que te entra en ese preciso instante en el que eres consciente de que esa persona, no es honesta contigo. Decepción.


Cambia su actitud, enfría su sonrisa, deja de formar parte de tu vida, corta el hilo sin contar contigo, corta. Pero, al mismo tiempo juega a que nada ha cambiado, y en esa actitud ya te estás dando cuenta de que te está mintiendo mirándote a los ojos. Esa mirada fría en la que ves que su boca dice una cosa y su pensamiento otra. Frío. 

Esa impresión de una milésima de segundo que cambia tu vida por completo. Entera. Ya no será lo mismo nunca más.

Tardas unas horas en volver a la normalidad. Y sientes frío. Como si hubieras perdido a alguien, como si alguien hubiera muerto.

Es raro. De repente alguien a quien consideras tu AMIGO, tu HERMANO, tu PAREJA, tu JEFE, a quien quieres y admiras, sale de tu corazón haciendo un agujero del cilindro de una bala. Y ya no está. Porque esa persona te ha decepcionado y no tiene sentido mantenerla en tu entorno.


Y la vida se presenta dispuesta a volver a llenarse de nuevo, con nuevos amigos, otra pareja, otro jefe. Todas tus costumbres de los últimos años, desaparecieron para siempre. Curiosa sensación. Liberadora y emocionante a la par que triste. Fuerte a la par que vulnerable. Muy dura. La DECEPCIÓN.

Todos sabemos qué sensación es esa. En menor o mayor intensidad, pero sabemos qué se siente.
Pero la decepción no es lo peor. La decepción viene precedida de algo imprescindible para que llegue a ocurrir: LA MENTIRA.



Te decepcionas cuando alguien te falla, te traiciona, te engaña, te falta el respeto, te manipula, te utiliza: TE MIENTE.
Si nadie te mintiera nunca, jamás podrías ser decepcionado. 
Podrías ser utilizado, ofendido, negado, insultado. Pero no decepcionado.

Y es que, el que te decepcionen aúna el haber sido utilizado, ofendido, negado e insultado. Y un poquito humillado también, por hacerte sentir como la persona mas imbécil del planeta, por haber sido tan poco inteligente de ser amig@ o enamorarte de alguien que no es honesto. O por haber confiado en alguien, o por haberle considerado más que de la familia, o por haberle prestado tu ayuda. Imbécil te sientes.
Pero ya no tiene arreglo. Y aprendes.


Hay gente que no sabrá de qué estoy hablando. Esos son los decepcionadores. Los que decepcionan. Están en el otro lado, por eso no saben lo que se siente de verdad al ser decepcionado. Y ellos se lo pierden, ojo. Porque es una de las sensaciones más fuertes que un ser humano puede sentir. Ni el tan sobrevalorado amor es más fuerte.

Cuando eres joven te decepciona todo el mundo todo el tiempo. Amigos, hermanos, novios, vecinos, profesores, padres...
Cuando eres viejo, ya no te decepciona casi nadie. No.
Pero no porque de viejo no encuentres decepcionadores, que los sigue habiendo. Sino porque ya no nos creemos la imagen que nos dan los demás en un prinicipio. Ya vamos con pies de plomo, y no es tan fácil que te creas a nadie, y por ende, que te acaben decepcionando.

En el fondo, el que decepciona suele ser una persona cobarde, insegura, egoísta, celosa, que no se encariña de verdad, que utiliza a los demás a su antojo mientras le conviene, y les hace el vacío cuando piensa (en su inseguridad) que les quitan protagonismo, o cuando ya no pueden sacarte lo que venían buscando y así, cuando dejas de interesarle, cambia de dirección sin avisar, y ahí te quedas. Y les da igual. Y por eso a tí te sienta tan mal, porque no te lo esperas.


En fin, amigos, tengan cuidado con quien les rodea. No es oro todo lo que reluce, y hay gente que parece una cosa, y después es otra.
Gente interesada, oscura, con doble cara y doble moral. Es fácil distinguirlos, porque esas personas, no tienen amigos de verdad. Sólo conocidos, y hasta puede que muchos, con los que salir de cañas, ir de viaje o ir a un concierto. Pero con nadie se comportan tal y como son, siempre llevan puesta su careta, mientras tú, aunque lo notas, no quieres darte cuenta. Siempre l@s verás rodead@s de gente que los adula sin parar (aunque no lo piensen), que son los que les hacen sentirse más que los demás. En cuanto dejes de adularl@s, dejas de interesarles. Y es que lo artificial, se ve.

Amig@s, parejas, vecin@s, jef@s, herman@s... Cualquiera puede estar engañándote. Sólo hay que hacer caso a las alertas que te da tu cerebro, porque si lo pienso, a todas y cada una de las personas que me han decepcionado en mi vida, las veía venir, A TODAS. Desde el principio notaba algo raro, no eran naturales, siempre tenían una mirada como de estar pensando algo en segundo plano...
Una característica de los decepcionadores/as, es que suelen hablar fatal de sus ex amigos, incluso de algunos que aún lo son, y alardean de que todo el mundo les envidia y por eso ya no son amigos, y no suelen mantener amistades verdaderas de muchos años, a no ser que les interese por alguna razón.




Pero como no hay mal que por bien no venga, a fuerza de practicar, aprendemos, y ponemos en "modo ON" la alarma de gente oscura, y ya no entra ninguna más en nuestro círculo. Ya los tenemos calados. Todos actúan igual. Qué tontos no habernos dado cuenta antes... Y no será porque no se les ve el plumero!!

Pero bueno, lo importante es darse cuenta, y poner a cada uno donde debe estar. Solos, haciendo un papel todos y cada uno de los días de su vida, cambiando de careta según con quien estén, y viviendo una vida de mierda y vacía. Es lo que tiene ser fals@, que acaban más solos de lo que estaban, porque al final, acaban rodeados de gente igual de falsos que ellos. Si, por mucho que quieran negarlo, es evidente.



Y encima, los malos somos los demás...
Ayyyyyy... Habéis olvidado que el tiempo lo pone TODO en su sitio, menos las ojeras y las patas de gallo. Se siente.

Con lo fácil que es ser natural, como uno mismo es, sin más adornos ni más tonterías, e ir por la vida siendo buena persona... Pero claro, entonces algun@s estarían solos desde que nacen, porque no habría dios que les aguantara. Tienen que hacer teatro para ser aceptados por los demás, y dar una imagen que nada tiene que ver con la realidad, qué pena...
Decepción es lo que te hace sentir ese tipo de gente, la que se miente hasta a sí misma. ¿Qué puedes esperar de ell@s?

En fin, el premio por ser falso es esa maravillosa vida de mierda que tienen que vivir, a ver si reflexionan un poco y se dan cuenta de que tanta mala suerte no podía ser casualidad. Que hubieran sembrado otra cosa... Aunque para algun@s quizá ya sea un poco tarde...


"Y Dios, no se queda con nada de nadie"...


- - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - -
Sígueme en FaceBook:
https://www.facebook.com/masolaquelaluna
- - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - -


Más post arriba a la derecha ;) ---->

sábado, 8 de julio de 2017

Orgullo...

Os jodéis.
Que hoy hemos estado toooodo el día igual-que-los-dependientes-de-asaderos-de-pollos-en-agosto-un-domingo-de-verano-a-medio-día-en-el-puente-del-Carmen-y-recién-cobraos, y mañana, hay que salir con pantalones de pana, camiseta térmica, jersey de lana, ánorak de alta montaña, guantes de nieve y botas de Alaska, y nos lleva el vendaval que en 30 segundos rompe árboles y dobla vallas publicitarias.



Así es Graná. En Mayo tienes que salir con medio armario encima por si acaso.
Y en Junio lo mismo, pero con piedras en los pies pa no volarte.
Hay-que-joderse.

No podía haber nacido en cualquier otro recóndito lugar, no.
He tenido que nacer aquí, en Graná. Hay que joderse.



Pero eso no es lo peor...

La gente normalmente está muy orgullosa de su madre-patria. Matan por ella. Se da golpes en el pecho a la vez que dice: "Mi Graná"
Y cuando se emborrachan, ya es una exaltación del nacionalismo que da hasta miedo. Y hasta lloran de lo que quieren a su Graná, aunque tengan a la mujer harta de palos o de cuernos. Ea.
Orgullo máximo oye.

Como si tuviera algún mérito haber nacido en un sitio o en otro. Como si el pobre negrito en el culo del mundo más pobre que una rata, tuviese el mismo mérito que un alto ejecutivo neoyorkino de éxito laboral, emocional, familiar, y forrao.

Pues mira no. La vida no es igual de difícil para unos que para otros. Resulta que más orgulloso está el cazurro que, como máximo clímax en su vida, va con el raeguetton a tó volumen en el coche, e imagina que el Granada le mete 29 goles al Barsa, que los pijos de la muerte que viven en la zona "in" de la ciudad, sanos y guapos, ricos y amables, y que lo tienen todo. 
Estos no se dan golpes en el pecho diciendo "Mi Graná". Y son los que mejor viven. Pero no están orgullosos de su tierra. Curioso. Será porque estos pueden viajar y ven que esto no es pa tanto...



No sé, yo no le tengo especial cariño a donde me ha tocado nacer. Yo no lo he elegido. Me ha tocado y punto. Anda que si llego a poder elegir, iba a haber elegido yo nacer aquí. Puff.
Antes muerta.

Menuda ciudad de miiiiiierda cateta de los cojones, por muy bonita que digan que es, aunque pa mi, Córdoba le da 300 vueltas y no chulea tanto. Que te miran raro si no estás dentro de lo que ellos entienden por "normal", que cuchichean cuando pasas por su lado, que piensan mal por sistema. Qué asco de gente sin vida propia. Verás como en Londres, en Nueva York o en Barcelona mismo, no pasa eso.

Que si, que es precioso embrujo de los moros de la Alhambra en una noche de verano de luna llena en el Albayzín al olor del azahar. Pero que te clavan por una ensalada con vistas y al bajar te roban a punta de navaja.

Y vaaaaya tela con la gente, estúpida, tacaña, desconfiada, falsa, cara-ajo, y catetopijos que son los granaínos (que también los habrá buenos, pero hoy toca hablar de los chungos).

Todos, los ricos y los pobres. 

Todos tienen las mismas pulgadas de Smart TV. Todos van a Almuñécar en verano, todos comen en McDonalds alguna vez, todos van al Nevada a la vez, y a Kinépolis al menos una vez al mes. Y ya que estás, pasas por Decathlón.

Ah! Y también por Mercadona, que está carísimo y cada vez hay menos variedad, pero no se les pasa por la cabeza, dejar ya de una puta vez de ir a Mercadona si no les gusta, y comprar en las tiendas de barrio que es todo más bueno. Eso no queda bien, y hay que aparentar tener más dinero que el de enfrente siempre y comprar en sitios más caros. Y cuanto más grande sea el caballo de la camisa, más rico eres.
Lavín qué asco.

Y no se te ocurra llevar rastas o unos pantalones de esos hippies, que puedes tener 4 carreras y ser más buena persona que to graná junta, que te escupen por las pintas.
Y yo he nacido aquí. Hay que joderse.


Vamos, que si digo que no me gusta Graná, puedo ser bombardeada por el Ejército Ruso y los Kazas alemanes en un segundo.
Laviiiiiiirgen! Que no pasa ná! Que no te tiene que gustar por cojones la ciudad donde has tenido la suerte o fortuna de nacer! Que no!


Que para el de Ondárroa, su ciudad es la mejor, y para el de San Vicente de la Barquera, la suya. Que es absurdo chulear de ciudad, que no tienes ningún mérito por ser de una ciudad o de otra, que la que más y la que menos está llena de basura, de socavones y de gente menos solidaria que Bin Laden. Pero claro, es tu ciudad y es la mejor.

Pos vale.
El premio al orgullo ciudadano se lo llevan, entre otros, los sevillanos. No he visto gente con más amor pasional por su ciudad, sus parques, sus vírgenes, su santa semana y sus puentes. Es alucinante.

Pero a lo que iba. Granada. Graná. Tremenda cosa. Que dicen que es preciosa, y a la vez tenemos el Guiness de mala follá y de tacañismo. Qué bonito. Una ciudad preciosa llena de gente estúpida y agarrá.


¿Supongo que en Madrid, Bruselas o Cuenca también habrá estúpidos y agarraos, no?
¿O estamos todos aquí?
Aunque la verdad es que la proporción de estúpidos asusta...


Menuda gilipollez lo de asignar a cada ciudad/país una etiqueta. Las cordobesas no pueden ser feas, los ingleses guapos, las portuguesas finas, los italianos de fiar, las alemanas femeninas, los españoles trabajadores, las francesas vulgares, ni los argentinos fieles... ¡Pues habrá de todo!


Esa noche de partido, en la que desde las 4 de la tarde ya hay gente aparcando en las inmediaciones del estadio, todos ataviados con su uniforme rojiblanco, tan bonicos ellos, avanzando cual marabunta hacia ese monstruo lleno de gradas, para una vez allí, desahogar todas sus frustraciones en modo de insultos hacia el equipo visitante... Oh. Qué orgullo. Si si si. Aúpa mi Graná!



Ahora, eso sí, a todos estos que abarrotan estadios, no les vayas a pedir que acudan con la misma euforia a defender sus derechos a una manifestación, que a eso ya irán otros.
Menos mal que al ser tantos, no somos todos tan tontos.

También hay gente buena y solidaria, pero cuesta mucho encontrarlos. Y cuando los encuentras, están escondidos, sin gritar a los 4 vientos que lo son, no vayan a insultarles por ser solidarios... 

En fin, que menos orgullo patrio, y más cuidar nuestra gente y de nuestro entorno, que dejamos a los mayores en residencias y tiramos las latas de cocacola vacías por la ventanilla del coche, que parece que tenemos vista selectiva y sólo vemos lo que queremos. Que está muy bien estar orgulloso de algo, pero para ello, ese algo debe merecer tu orgullo. Y las cosas no se hacen solas, ni hay que esperar que las hagan los demás, hay que unirse, todos a una, pero eso, en Graná, como que no...



Granada será muy bonita, no digo que no, pero de solidaria, de responsable y de unida, no tiene nada. Aquí cada uno a lo suyo, y a tomarse un heladito en los Italianos, que por cojones tienen que ser los más buenos de Granada, aunque no lo sean.

Y no, no estoy en absoluto orgullosa de ser de donde me ha tocado ser. Estoy orgullosa de mi familia, de mis amigos y de mí misma, pero no de un cacho de suelo donde lo mismo te fríes que te hielas en cuestión de horas, y donde la gente espera sentada a que los demás le solucionen los problemas, y la solidaridad vela por su ausencia. Somos el culo de Andalucía, con un alcalde que robaba y el siguiente invisible no le vaya a regañar su jefa, sin tren, sin metro, sin beneficio alguno de la Alhambra ni de Sierra Nevada (que va enterito para Sevilla y Olé), y con una sanidad tercermundista, y porque no existe el cuarto mundo, que si no, en ese estaríamos ya. Y muchos, hasta que no tengan un accidente y lleguen a Urgencias, no se darán cuenta del desastre que tenemos encima... Y mientras, la Junta de Andalucía chuleando de sanidad pública... JA!



Ea, seguid orgullosos de una ciudad muerta, invadida por los guiris, con las playas llenas y que no nos falte una fiesta, llena de monumentos que explotan otros, y donde cada vez hay menos medios para buscarse la vida, y menos cojones para defenderla y exigir lo que es justo. Pero claro, el Granada C.F. está en Primera, y somos los mejoress!! Oee oee oeee!! Eso es lo importante, ea.

Que viva Graná!... (siempre que se pueda pagar un seguro privado).

- - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - -
Sígueme en FaceBook:
https://www.facebook.com/masolaquelaluna
- - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - -


Más post arriba a la derecha ;) ---->

viernes, 30 de junio de 2017

Inconsciencia

La gente que es más feliz, es porque no tiene conciencia. Y es muy conformista.

Según el nivel de conciencia y conformismo de cada uno, será más o menos feliz.


Una persona completamente consciente de todo lo que le rodea, del mundo en el que vivimos, de los problemas del día a día, de las injusticias del planeta, de la asquerosa corrupción que nos inunda, y de la fragilidad del ser humano, es imposible que pueda ser feliz. Y eso va unido al inconformismo.

Siempre tendrá en su cabeza alguna frase o imagen vista que le hará recordar lo miserable que es su vida, el poco futuro que tiene, la mala suerte que le persigue, el desastre en que se está convirtiendo todo... Y eso, lógicamente, no le dejará conciliar el sueño, disfrutar de su vida, de su familia, de lo que le rodea, porque estará constantemente pensando en los peligros que les acechan, en lo que pudiera pasar, en lo injusto que es todo...


En cambio, el inconsciente es el que de verdad puede ser feliz, y de hecho, lo es.
Aquel que tiene como máximo deseo en la vida que lleguen las fiestas del pueblo, o irse un domingo a la playa con los bocatas y las neveras, o ir al fútbol, o comer pescao frito en un restaurante, o irse de juerga hasta las tantas. O simplemente, quedarse en su casa porque le da la gana.



Para alguien con estas nobles aspiraciones, el ser feliz es muy fácil, está al alcance de su mano, lo tiene como ilusión a corto plazo, y cuando lo consigue se siente la persona más feliz del mundo. Mucho! 

Cualquiera de esas cosas las disfruta como si fueran lo mejor de lo mejor, como si no hubiera nada más en la vida que hartarse de chuletas o de tinto con casera. O ir al partido con los colegas, o irse al bar a ligar. Qué poco piden algunos, qué suerte tienen con conformarse con cosas tan fáciles de conseguir.


También están los que no se conforman con casi nada. Cada vez hay menos cosas que les hagan felices. Ya no les llena nada o casi nada, pero lo que les llena, les hace inmensamente más felices de lo que pueden llegar a ser los que disfrutan con cualquier cosa. Es como comparar a quien se agacha cada vez que ve una moneda de un céntimo en el suelo y va tan contento con 20 céntimos en el bolsillo, con el que sólo se agacha cuando ve una moneda de 20. Ambos tienen lo mismo, pero el primero se ha tenido que agachar 20 veces para tener lo que el segundo ha conseguido agachándose una sola vez. Y los dos están felices, pero cada uno lo consigue con diferente esfuerzo.


Esta gente suele ser considerada como "rara", por el simple hecho de que no disfrutan con lo que le flipa al resto de la población. Y es una putada. Ojalá pudieran sacarle diversión a eso de irse de senderismo un domingo a las 8 de la mañana, o a una soporífera visita cultural a 40 grados, o pasar la tarde en un bar hablando de tonterías, o a un concierto de Vanessa Martín, o a la playa cuando va toda la ciudad a la vez. Pero no, hay gente que ya no disfruta con nada ajeno a estar consigo mismo, con su música, sus películas o sus cosas, porque nada de lo que la sociedad les ofrece, le llena. Pueden caer en la tentación de bajar el nivel y hacer cosas normales como los demás, pero eso sólo les causará frustración, ya que se sentirán vacíos mientras ven que los que le acompañan, son inmensamente felices tomándose 20 cubatas, soltando chistes sin gracia y hablando de fútbol o de trapitos.


La Conciencia también se refiere a el hecho de ser consciente de estar haciendo algo bien o mal. El ángel y el demonio de toda la vida.

Cuando tú tonteas con otr@, sabiendo que tienes pareja, y que si te lo hiciera a tí no te gustaría, pero lo haces, es el demonio el que te está azuzando a que lo hagas. Tú no tienes culpa, la culpa es del demonio. Y vas y le pones los cuernos a tu pareja. Y hay gente que después de esto se siente mal, porque su conciencia le dice que eso no se le hace a alguien a quien se supone que quieres, y es el angelito el que te martillea la mente día tras día y no te deja dormir en paz. Aunque también hay gente que no tiene angelito, y es sólo el demonio el que domina en sus actos. Pues bien, esta gente NO tiene conciencia.


Tampoco la tienen aquellos que aparcan en segunda fila sin pensar que todos los que lleguen, tienen que frenar y meterse en el carril contrario por su culpa, arriesgándose a un accidente o una multa. Ni los que tiran basura por la ventanilla sin pensar que después tendrá alguien que limpiar lo que él ensucia. Ni los que están en su casa hablando a voces y dando golpes las 24 horas, creyendo que viven en un cortijo aislado en lo alto de un monte, cuando tienen vecinos abajo y a los dos lados a los que les están haciendo la vida imposible. Ni los que sólo piensan en su ombligo, importándoles una mierda las consecuencias que eso traerá a los demás.

Todos estos, además de no tener conciencia, no tienen vergüenza, ni educación, ni respeto. Nada. Pero oye, viven tan felices en su ignorancia.


El que no ve las noticias por ejemplo, y está ajeno al mundo, no sufre por las barbaridades que ocurren cada día, por las mujeres asesinadas a manos de sus parejas, por los hombres privados de ver a sus hijos por las zorras de sus ex, por las bombas yihadistas en conciertos de adolescentes, por los desfalcos millonarios que hacen los políticos o parientes reales, porque el Betis haya perdido ante el Osasuna, o porque el precio del butano suba o baje. Están ajenos a todo eso, y mucho más felices que los que están perfectamente informados de absolutamente todo.

Que si, que para hablar en el bar viene muy bien saber cuántos refugiados llevan meses pasando hambre y frío, pero para tu conciencia como ser humano, eso es una bomba. Ya sabemos que desgraciadamente eso existe, pero no es necesario que te lo recuerden todos los días de tu vida con imágenes en HD, más que nada porque NO PUEDES HACER NADA POR AYUDARLES, ya se encargan los políticos de dejarlos que se mueran. Total, esa gente no paga impuestos y molesta, verdad?


Los políticos. Los reyes de la inconsciencia. Gente que teniendo un puesto de poder, se empeña en quedar bien delante de sus superiores saltándose a la torera lo que el pueblo necesita o desea. Menudos son.
Que llega la Nochebuena y les dan de cenar a los sin techo. Qué bien. ¿Qué pasa? ¿Que el resto del año esa gente no come?...
Que cada 10 días se suicida un policía o guarda civil y no hacen NADA.
Que cada día un hombre asesina a la madre de sus hijos y con poner lazos negros en las fachadas de los ayuntamientos ya está todo arreglado. Qué asco me dan. Todos. Fantoches. Hipócritas. Inhumanos.

En fin... Hoy estoy algo catastrófica... Y es que el ambiente que hay en las calles después de la lluvia de barro que hemos tenido en algunos puntos de Andalucía, hace que se vea todo como si hubiera explotado una bomba atómica. Es desolador. Estamos acostumbrados a que nuestros coches brillen igual que nuestras dentaduras, y tanto polvo por todos lados es incómodo.



Quizá la Madre Naturaleza nos está queriendo decir algo. Quizá es el momento de ser consciente de que debemos dejar de ver las noticias y mirar un poco más a nuestro alrededor. Que hay gente muriendo en Siria, pero también en la calle de al lado hay un señor que duerme entre cartones. Que las residencias de ancianos están llenas de personas que pasaron su vida trabajando para mantener a unos hijos, que ahora los han aparcado en edificios de pago con pensión completa. Que hay niños de 10 años que se suicidan porque en el instituto los acosan y nadie se da cuenta de que algo pasa. Que los ríos y mares están llenos de plásticos que hemos tirado nosotros. Que ya hay fresas en invierno y los tomates saben a agua.

Demasiados signos de que esto ha tomado una velocidad de autodestrucción que ya nada ni nadie puede parar.
Como si eso fuera poco, ser consciente de todo esto, como para encima ver las noticias y llenarte el cerebro de macabras imágenes.


No. Yo no quiero ser consciente de nada. Ni de lo que pasa, ni de lo que va a pasar, ni de lo que está pasando. No necesito tener tema de conversación de este tipo. No. No me da la gana.

Y vivo mucho más feliz que cuando me lo sabía todo. Quizá os pueda parecer estúpido vivir al margen del mundo, pero a mi lo que me parece demencial es seguir viviendo en un planeta donde no hay más que desgracias e injusticias, y estar al día mientras te hartas de cubatas contando chistes estúpidos.

Si, los inconscientes somos bastante más felices que los conscientes. Y de todos modos, pase lo que pase, vamos a ir todos al mismo hoyo. Eso sí, no pienso lavar el coche hasta verano, que están los lavaderos de coches con unas colas kilométricas, como si fuese el fin del mundo y hubiera que ir con el coche brillante.


El mundo se está yendo a la mierda, y el coche de atrás te pita si se pone el semáforo en verde y no has salido echando ostias en 0,1. Tendrá prisa el gilipollas. A estos especímenes los reconocerás porque van con las ventanillas cerradas, fumando y con bafles de discoteca a 300.000 decibelios. La generación del mañana, instruida en centros públicos donde los someten a contínuos castigos por respirar. Eso es lo que tenemos, escuelas modernas con sistemas de la época de la represión. Pero eso sí, todo muy liberal y todo muy consensuado. JA!

Los únicos que podemos salvar esto somos nosotros. ¿Qué tal un poco más de empatía y generosidad con el prójimo? ¿Un poco más de paciencia? ¿Salir de casa pensando que hay más gente buena que mala? ¿No estar siempre a la defensiva? ¿Valorar más lo bueno que remarcar lo malo?...

Eso no evitará desgracias, pero sí nos hará el día a día más agradable.
Pero claro, si vivimos inyectados a las noticias, es normal que nuestro carácter sea pesimista, agresivo, egoísta y anti-empático, y veamos una amenaza personal en cualquier bicho viviente.



Deberían de poner el "Día mundial sin información", y veríais cómo ese día, sois más felices. También vale con no ver la tele. Al final te acabas enterando igual de casi todo, porque a todo el mundo le encanta difundir las desgracias ajenas, pero al menos no tendrás esas imágenes en tu cabeza dando vueltas mientras intentas dormir.

Sé inconsciente. No te conformes.
O mira, haz lo que te de la gana mientras no engañes, ensucies ni molestes.

- - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - -
Sígueme en FaceBook:
https://www.facebook.com/masolaquelaluna
- - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - -

Más post arriba a la derecha ;) ---->

domingo, 18 de junio de 2017

¡BASTA YA!

Ea, esto es lo que tenemos en esta comunidad DE MIERDA, y en este país DE PANDERETA. Políticos, ¡¡muchos políticos!!

Se creen que ocultando lo que está pasando, van a conseguir que esto desaparezca, y no saben que el ser humano tiene una habilidad especial para enterarse de lo que se le quiere ocultar. Y también se olvidan de que todo tiene un límite, y ya, llevamos demasiados años engañados a golpe de dictadura disfrazada de...


Estamos empezando a despertar, poco a poco, uno a uno. Puede que tardemos meses, incluso años, pero al final, en vez de unos pocos seremos todos, y a vosotros que os creíais más listos que nadie, que habéis conseguido aburrirnos tanto que hemos explotado, gente de todas las clases sociales, de todas las profesiones, de todas las ideologías y de todas las culturas, nos hemos empezado a unir en lucha contra quien nos lleva sometiendo desde que empezó la democracia. 


Demo-cracia.
Es curioso, ¿no? El significado de democracia, no coincide en nada con lo que llevamos viviendo desde que Franco murió, que es cuando dijeron que empezaba. Juraría que nos habían dicho que la DEMOCRACIA era otra cosa...

Hemos pasado de una dictadura de libro a otra encubierta, porque aquí seguimos haciendo lo que nos dicen, mientras ellos hacen lo contrario. Y si dices una verdad, te llevan al juzgado. Y eso, no es libertad de expresión precisamente.


Aquí los dirigentes son los que deciden, los que mandan, los que hacen y deshacen, los que ordenan y privan, los que regalan y recortan.
Y el pueblo es el que paga y calla, el que pone la otra mejilla, el que vive castigado por vivir, y hasta necesita tener dinero para morir.

Siempre callados, siempre ciegos, siempre sometidos.
¡Paga! ¡Calla! ¡Trabaja! ¡No te pongas enfermo! ¡Fuma! ¡Bebe! ¡Consume! ¡Obedece!

...Y nosotros, es justo eso lo que hacemos desde que nacemos. Obedecer. Todos. Hayamos nacido donde hayamos nacido. 
Día tras día igual. Sé perfecto, haz deporte, come sano, trabaja mucho, sé honrado, sé solidario, ten vida social, ten hijos, ¡sé feliz!

Copón que presión, ¿no? Tanta orden desde que sales de las entrañas de tu madre.
Y ella de la suya, y así sucesivamente.



Llevamos todos los siglos de los siglos siendo engañados. Y ahora, en el siglo XXI, no vuelan los coches (¿veis? era mentira), pero ya parece que ha empezado a cambiar la historia. Si, si. No es coña. 
No hay precedentes en lo que está empezando a pasar.

A ver, que lo voy a explicar claro.

-Señora de 53 años de un barrio obrero. Su vida es cocinar, planchar, limpiar y atender a su marido que está pachucho, pero baja al bar a ver el fútbol.

-Caballero elegante, guapo, con un alto cargo en una empresa nacional, 3 Masters, 5 idiomas, y un ático en Puerta Real. Soltero.

-Limpiadora a cargo de más trabajo del que puede hacer bien, separada, dos hijos en la universidad.

-Chica joven en edad de salir, estudiante e inocente. Curra en la noche para pagarse la carrera. Sin contaminar.

-Cuarentón que trabaja de funcionario, con una familia normal, una vida normal, y una felicidad normal. Y el sábado al Nevada. Y el domingo a Kinépolis.

-Viuda con mucha vida que no tiene problemas para llegar a fin de año, de reputado apellido y bondadosa mirada.

-Cirujano muy querido de amplia cultura y tres carreras ejercidas.

-Cincuentona activista, solidaria y curranta. Sin hijos, pre-jubilada.

-Abuelo de un pueblo pequeño donde salvo el alcalde, nadie tiene internet. Junta en un solo cuerpo el catálogo completo de enfermedades. Lo cuida su mujer.

-Enfermero que trabaja 8 horas teniendo contrato de 4. Con novia pero sin casa.
...
¿Les parece que puedan tener algo en común todas estas personas?

No, ¿verdad?. Pues todas estas personas, de distinta clase social, de distinta suerte en la vida, de diferente ideología, de distinto poder adquisitivo, de diferente modo de vida, por primera vez en la historia, se están uniendo por una causa común. RECLAMAR SUS DERECHOS COMO PERSONAS INDIVIDUALES, sin que haya por medio un color político ni una ideología común más que la HONRADEZ Y LA TRANSPARENCIA, cosa que llevan años demostrando los partidos conocidos, que no conocen ni tienen intención de conocer.


Si, es posible. A las pruebas me remito. Un movimiento formado por ciudadanos, que se han ido uniendo libremente, uno a uno, hasta llegar a ser muchos miles, de todos los puntos de España y parte del extranjero. Si, estamos HARTOS. Hartos de que nos mientan sin parar, y de que nos tengan cada vez más reprimidos y con menos calidad de vida. Y si alguien nos habla en nuestro idioma, y nos dice lo que llevamos pensando años, pues lo seguimos, porque es la primera persona que habla de la realidad que vivimos. 
...

Llevamos toda la historia del ser humano, obedeciendo. A todo. Nos guste o no. Bueno, ni nos hemos parado a pensar si nos gusta o no. Lo hacemos porque es lo que hay que hacer, y punto. 
Y nos damos golpes de pecho creyendo, convencidos, que somos libres.

Si dices algo incorrecto te multan; si tardas en pagar lo que cuesta que tengas un techo donde vivir, te echan; si no tienes trabajo, te aguantas, pero tienes que seguir pagando como si lo tuvieras; si te pones enfermo te jodes, y si te mueres se joden los que te quieren; si tienes a tu familia a tu cargo y no trabajas, es porque no quieres; si tienes más de 40 años, no te quieren en ningún lado; si tienes 26 años, dos carreras y tres idiomas, te tienes que ir a trabajar al extranjero; si tienes 5 hijos y no te llega, que coman menos; si dices lo que piensas, te toman por loco y te machacan, aunque sea verdad lo que dices.

Esto es lo que tenemos. MIERDA. 


EL ESTADO está para sangrarnos, exprimirnos, multarnos, penalizarnos, saquearnos, engañarnos, explotarnos, robarnos y tener unas carreteras muy modernas. Y aeropuertos vacíos. 

Nosotros en cambio, los ciudadanos, estamos para cumplir, para trabajar, para acatar, para obedecer, para pagar, para colaborar, para aguantar, y para pagar.
Si, he repetido "pagar". Porque todo se reduce a eso, a PAGAR.

El cuento no era así, era al revés. Pero no nos hemos dado cuenta. Hasta ahora.
Algunos hemos empezado a ver que esto no funciona así. De hecho, está claro que así, no funciona. Está todo podrido y corrompido. Absolutamente todo. Desde la plaza del colegio que se le da a quien falsifica el certificado del padrón, hasta el que llega a presidente de EEUU siendo un auténtico mafioso. No hay absolutamente nada sano. Nada. Y nosotros, aceptamos y nos callamos. Y no paramos de quejarnos en la peluquería y en el bar.

Los que queréis vivir al margen por pertenecer a un colectivo sin alma, hacéis como que no os interesa lo que está pasando. Me apuesto el cuello a que es porque, mientras vosotros viváis con lujos, poco os importa que haya gente viviendo una pesadilla por el simple hecho de no poder costearse el tratamiento para curarse. O que no tenga donde dormir, o que prefiera morir que seguir malviviendo. Egoístas. Sois egoístas. Y la vida da muuuchas vueltas.


Sabéis igual que los demás que esto es una Mierda, que todo es basura y mentira, pero el nivel de vida que os ofrece el ser egoístas, os conviene más que ser solidarios con quienes no han tenido el mismo enchufe que vosotros. Egoístas y enchufaos es lo que sois. Y hablo lo mismo del PP, que del PSOE, que de Podemos, que de Ciudadanos. El ser egoísta no va emparejado con uno u otro partido. Hay egoístas por todas partes. Y cuánto más alto cargo ostentan, más egoístas se vuelven. Lo que antes era todo propósito, se ha olvidado. Es lo que tienen los sillones de cuero, que causan amnesia al que pone su culo en ellos.

Pues siento deciros, que vuestro castillo se desmorona, que ya ha empezado, que antes o después tendréis que aceptar que esto está cambiando, y seréis las últimas ratas que subirán al barco. Porque os subiréis, cuando ya no tengáis otra opción que reconocer lo evidente.

El ser humano es una Mierda. El mundo es una Mierda por culpa del ser humano, que todo lo que toca, lo convierte en MIERDA.

Y ya está bien. Hasta aquí hemos llegado. Se acabó. 

Somos más que vosotros. Tenemos la sartén por el mango. Lo que nosotros decidamos, es lo que se hará, os guste o no.


Quizá todavía no seamos suficientes, también gracias a vuestra ayuda, censurando y ocultando mediáticamente al resto de España y del mundo la revolución que ha nacido en Granada. Es una lástima que las redes sociales sean incontrolables, ¿verdad?
Quién os iba a decir que "el progreso" acabaría con la clase política tal y como la llevamos conociendo desde el principio de la historia de la civilización... ¿eh?

Pues si. Es el principio de vuestro fin. Por fin. Se acabó. 
No estamos de acuerdo en cómo gestionáis los asuntos; en como malgastáis nuestro dinero; en como aplicáis la justicia según tengamos más o menos dinero; en cómo legisláis; en las penas de cárcel a terroristas y violadores; en los ridículos sueldos de médicos, bomberos y policías comparados con los de los cantantes y futbolistas; en que muchos maestros no lleguen a aprendices mientras otros se pudren en sus casas esperando una sustitución; en que siempre gane el menos honrado, y al honesto le metan por todos lados. No. Más no.

Ahora mandamos nosotros. El pueblo. La gente de la calle. De la alta y de la baja. Y de la de en medio. Porque todos somos personas que merecemos un respeto, un trabajo digno, una vida amable, y una atención médica sana. Y nadie es responsable de la mayoría de sus circunstancias, ni de haber nacido en el polígono o en una clínica privada.


Ya no vamos a dejar que nos engañéis más. Somos muchos los que ya nos hemos plantado. Gente de todos los barrios, bajos y altos, repito. Gente que no nos hubiésemos cruzado en la vida si no hubiera sido por esto. Ha tenido que explotar un médico de urgencias para que despertemos y seamos conscientes de que llevamos toda nuestra vida siendo engañados por todas partes. Por todas. Es asqueroso lo que están haciendo con nosotros. Y nosotros somos culpables por haberlo permitido. Pero se acabó. Ya no más abusos de poder, ya no más siglas, ya no más chaquetas y corbatas, ya no más debates televisados.

Ya no os creemos, a ninguno. Y los que decís que sois diferentes y sí veláis por el bien del pueblo, no sé a qué estáis esperando para dar el puñetazo en la mesa del congreso y decir: ¡BASTA!

Cada día somos más los que despertamos a esta nueva etapa. Se avecina una nueva forma de gobierno, donde nadie que no haya demostrado su valía, podrá ocupar un puesto de responsabilidad. Y si no lo hace bien, será despedido, igual que los trabajadores de una fábrica o una oficina. Basta ya de charlatanes y mentirosos. Somos cada día más miles de personas asqueadas de lo que tenéis montado, y no os lo vamos a seguir permitiendo. Por mucho que queráis censurar los noticiarios para que digan lo que queréis que creamos, internet nos hace libres y no lo podéis controlar. Mira por dónde, en Alemania están hablando de lo que en Andalucía es tabú...


Y los que aún os estáis pensando si despertar o no, ya podéis decidiros, porque cuanto más tardéis, más tiempo tendremos que seguir poniendo todos el culo a todo lo que nos exijan. Que nos premian con teles de plasma y entradas de fútbol, y con eso y cambiar de coche de vez en cuando, nos creemos que decidimos sobre nuestra vida, y no. Somos putos esclavos de los que hemos dado libertad para mandar.

A partir de ahora, las tornas van a empezar a cambiar.
¡Ah! Y olvidaos de la pensión vitalicia. A currar como todo el mundo. Y si tenéis más de 40 y no os quieren ya en ningún sitio, os jodéis, como hacemos los demás.
Vamos a luchar por ser libres, que ya está bien.

Señores de arriba: los de abajo nos hemos hartado.
Hagan sus maletas, que están despedidos. 

Yeah!
_____________


Más información en:

https://www.youtube.com/spirimanyeah


http://www.justiciaporlasanidad.org/


https://www.facebook.com/groups/Granada16O/

https://www.facebook.com/Asociacionjusticiaporlasanidad/

- - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - -
Sígueme en FaceBook:
https://www.facebook.com/masolaquelaluna
- - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - -

Más post arriba a la derecha ;) ---->