viernes, 18 de agosto de 2017

Terrorismo


Mi hijo tiene 13 años. Está creciendo viendo muertos en la tele. Desde que tiene uso de razón para saber cómo funciona el mando. Es un niño sensible, pero para él, ya es igual de desagradable y triste que Messi falle. O que quiten "Aquí no hay quien viva".
Es lo que tiene acostumbrarse a algo.
Qué pena. 

Nuestra niñez, estaba rodeada de pelotas, días de campo con la familia, playa con nevera, cine de vez en cuando, paseos en bici y bocadillos de nocilla para merendar. No vimos un muerto en la tele hasta que murió Chanquete. O antes fué Franco?...

Mi hijo veía dibujos animados en bucle, y de ahí pasó a ver gente muerta, sangrando y desmembrada, también en bucle. Basta con cambiar de Disney Channel a cualquier otro canal. En cuanto un niño deja de ver los dibujos, ya empieza a ver muertos. Una vital frontera entre la infancia y la cruel consciencia.


Está tu hijo viendo un partido de baloncesto, y de repente se interrumpe para dar una última hora. Un atentado en cualquier ciudad del mundo, ha acabado con la vida de 287 personas y ha herido a casi 200. Y empiezan a emitir imágenes malas y cortas hechas con móviles, en las que puedes ver una pierna sin dueño, sangre y muerte por todos lados. Y ahí que se las ha tragado todas tu hijo. Todas. Sin darse ni cuenta.

Y bueno, no hace falta que sea tan grande la cosa. Que si un padre ha matado a la madre delante de sus hijos, también se lo ponen. El caso es que veamos gente muerta como sea. Así son los Medios de Comunicación de este país. Y no se cortan en cortar lo que sea para emitir lo que sea que tenga muertos explícitos.
Prioridad máxima.  España se para.
A la media hora, todo el mundo sigue con su vida y se olvida.
Así crecen nuestros hijos. Viendo muerte y violencia como algo natural. Viendo en directo cómo le pegan un tiro al que ha matado a 14 personas. Sensaciones encontradas...

Nos da más reparo a nosotros ver una imagen con muertos (teniendo 50 años), que a nuestros hijos de entre 5 y 25 años. Ellos ni se inmutan. Claro, tienen 25 años y llevan desde los 5 (que dejaron de ver los dibujos animados) viendo muertos en la tele.

Qué pena.

Cuando nuestros terroristas nacionales mataban a una persona (sin redes sociales ni gaitas), España entera se paraba, pero de verdad. Hasta las tiendas cerraban. Y no había colegio ese día. Era horroroso. Y llovía. Eran pocos, y con ellos se casi podía negociar. Mataban para reclamar sus derechos. Vaya tela.
Pero esa era época de comprar en el colmado de abajo. 

Ahora es época de mastodónticos centros comerciales. Los muertos también son King Size. A lo bestia. 
Cuando hay un atentado, ya no muere uno. No. Mueren de 30 parriba.  Si no, no se considera nada importante. Y estos matan por matar, con ellos no se puede negociar, y lo que reclaman no es posible.
Y no llueve nunca.

Hay un ranking internacional de países con sus números de muertos por terrorismo. Y lo analizan detenidamente en cientos de debates radiotelevisivos. Todo el tiempo. Con todo lujo de detalles, que puedes visualizar a la perfección la escena dantesca sin verla, y ya no se te borra de la mente hasta que haya otro atentado.
Y claro, te dura poco, porque antes de olvidar uno, ya hay otro. Una locura.


Curiosamente los que más muertos tienen, no son los que salen en los telediarios todos los días. Parece que duele más un muerto europeo que 200 de Afganistán... Qué asco. Hasta para morirse hay clases.

Y los niños, crecen viendo carreras de muertos, igual que las puntuaciones de Eurovisión.  Por eso, ya ni se inmutan.
Ya se reconocen los atentados por su propio nombre: 11-S,  11-M, 19-J, 9-A, 3-J, 7-A, 22-M, ...
Hay que ponerle nombre porque son tantos, que si no, no hay manera.

La vida ya no vale nada. La vida no es nuestra, y cuando menos te lo esperas, mueres. Sin más. Y ya está. Porque a cualquier descerebrado le ha dado por ahí. Y te deja sin tu hijo de 3 años, o sin tu padre de 60, o te deja a ti sin vida. Porque Alá se lo ha ordenado, dice...

Hay personas que se dedican a ir por cualquier sitio lleno de gente, y lo mismo ponen una bomba, que se lían a tiros, que atropellan a 300 con un camión alquilado o robado matando al dueño.
Sabemos todos de qué va el cuento. Ya son demasiadas veces.
Y se van sumando fechas con nombre de juego de los barquitos.
17-A. Tocado y hundido. 


Incluso, los atentados ya son múltiples. Hace 30 años eran de uno en uno y pequeños. Los terroristas estaban organizados en bandas y la policía los podía tener medio fichados. Ahora explotan 3 bombas o hay atropellos a la vez en diferentes sitios de una misma ciudad o provincias cercanas. Y lo hacen niños de 17 años sin antecedentes.
Es lo que tiene estar en la era de la tecnología. Los locos pueden sincronizarse.
Los daños colaterales, son que cualquier chori ajeno a los terroristas que no sepa lo que está pasando, y se salte un control por llevar 3 porrillos, es abatido a tiros. 
Es lo que tiene el terrorismo. Que ya no te puedes fiar de nadie.

Papelón el de los periodistas, que llevan desde las 5 de la tarde repitiendo las dos mismas frases porque es imposible que haya novedades con el caos. El que más horas aguante, se consagra y tiene trabajo toda su vida.

Pero si son niños!!! Por dios!!! No han tenido tiempo de envenenarse, de llenarse de ira, ni siquiera de saber por qué hacen lo que hacen!!


Como también son niños algunas de las víctimas. Ellos tampoco han tenido tiempo de crecer, ni de siquiera empezar a vivir. No se lo han permitido otros niños. Y esas madres, destrozadas por haber perdido a sus hijos, sin sentido y habiéndose podido evitar... Jamás podrán superarlo, jamás. Si hubiesen parado a comprarle un helado, o si hubieran ido a la playa en vez de a pasear... O si el ayuntamiento no hubiera retirado los macetones...
Ahora se afanan en llenarlo todo de bloques de hormigón, en todas las grandes ciudades, ahora... Se están riendo de nosotros, y la solución más inteligente es poner bolardos...


Los controles de seguridad de los aeropuertos nos ponen casi en bolas, buscando explosivos o armas, mientras ya sólo es necesario estar en el centro de una ciudad con un cuchillo o una furgoneta para ser terrorista. 

Ya no son los muertos, no. Ya es la cantidad de familias enteras destrozadas por haber perdido a alguien a quien querían de una forma tan absurda. Es muy doloroso hasta para los que estamos lejos...

Como a estos putos locos les de por hacer una de sus gracias cada día, entraremos en guerra, y de aquí no se escapa ni Dios.
El planeta entero vive acojonado por cuatro locos.

Y mientras, los políticos afligidos condenan el atentado vía Twitter. No señores no, HAGAN ALGO YA! ENDUREZCAN LAS PENAS!! DEN AUTORIDAD A LAS FUERZAS DEL ESTADO!!! Que son los valientes que se juegan la vida por un sueldo vergonzoso, mientras ustedes los cobran millonarios por no saber proteger a su país y acudir enchaquetados al minuto de silencio. VERGÜENZA.


Y el resto de munsulmanes, ajenos a lo que los locos nacidos donde ellos maquinan, se avergüenzan de su especie y asumen ser escupidos por las miradas de todo el que se cruzan. Injusto. Ni todos los munsulmanes son terroristas, ni todos los cristianos almas cándidas. Estamos rodeados de locos. Si todos los que vieran comportamientos extraños en los vecinos lo dijeran, quizá evitarían muchas muertes.

Ya lo dijo Nostradamus (1.503-1.566. Si, siglo XVI):
"Una invasión en Europa por parte de Marruecos. Quizás es una de las más temidas por los acontecimientos relacionados en los últimos tiempos con el terrorismo islamista". Esto lo dijo hace 500 años.

Y eso sin contar al rubio de bote americano ni al enano koreano...

Comemos pollo inyectado con mierda, frutas y verduras regadas con mierda, respiramos mierda... ¿Y todavía tienen dudas?
A nosotros ya nos queda poco en el convento, pero nuestros hijos...
Les dejamos un planeta sucio, con los recursos agotados, inseguro y sin futuro.
Qué pena.

Decimos que no tenemos miedo, pero lo tenemos, y mucho.
Seguiremos saliendo y viajando, pero siempre pensando que puede que no volvamos a casa. Es todo tan injusto... Es todo tan obsceno...
Y gracias a la Policía, demasiado poco pasa... Olé por los valientes y olé por la perfecta coordinación.

Señores, señoras. Coman, beban, disfruten, vivan como quieran y déjense de pamplinas. Esto ya, no tiene arreglo.
Entramos en tiempo de descuento...



Y pasado mañana, se nos habrá olvidado todo...


- - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - -
Sígueme en FaceBook:
- - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - -
Más post arriba a la derecha ;) ---->

jueves, 17 de agosto de 2017

¡Hijosdeputa!

No veo el telediario, jamás, porque me llena la cabeza de mierda que no necesito para vivir.
No me entero del 98% de lo que pasa, pero siempre hay cosas de las que te enteras quieras o no.
Me da MUCHO ASCO que haya gente tan sumamente ENFERMA como para atropellar a los viandantes en plan videojuego. Sin más.


No puedo verlo, me harto de llorar, porque el mundo está a punto de explotar. Contra los enfermos mentales no podemos, tienen ganada la batalla. Sean de donde sean.
Ha llegado un momento, en el que estar vivo o muerto es cuestión de suerte, y de no estar en el lugar equivocado en el momento equivocado.

Esta gentuza está descontrolada, y no le temen a nada. Los demás, como única opción para salvar su vida, obedeciendo como borregos las órdenes de un cuerpo de policía con armas pero desarmado y asustado, sin saber muy bien qué hacer ante el desconcierto provocado por un puto loco.
UN PUTO LOCO!!! UN ENFERMO MENTAL!!!
Igual de enfermo mental que quien se queda en la zona a grabar con el móvil... ¿¿SOIS GILIPOLLAS?? ¿DE VERDAD ESTÁS A 20 METROS DE DONDE HAN SIDO ATROPELLADAS MUCHAS PERSONAS Y EL TERRORISTA ESTÁ ATRINCHERADO, Y TE QUEDAS A GRABARLO??? ¿Qué clase de cerebros tenemos en este planeta? ¿Hemos cambiado las neuronas por los piercings y los tattoos?
Me inunda la ira, me invade la intolerancia, lo siento pero NO ENTIENDO que haya gente capaz de acabar con vidas humanas, destrozar familias, y sembrar la muerte por el simple hecho de pensar diferente y salir en la tele.
Prensa y televisiones se afanan por mostrar fotos con cuerpos desmembrados, para tener más ventas o audiencia. Otros putos locos.
Esas imágenes se nos quedan grabadas a fuego, sin que sirva de absolutamente nada. Bueno si, para que aumenten las ventas de ansiolíticos.
Hay gente encerrada y aterrorizada en los bares y comercios de la zona con ataques de ansiedad que posiblemente marcarán sus vidas para siempre, policías mirando hacia todos lados, que no saben si volverán vivos a casa...
NO HAY DERECHO!
El mundo está enfermo, ya no podemos estar seguros en ningún lado, y eso es lo que quieren esos locos, que vivamos con miedo.
No tenemos nada que perder, porque ya hemos perdido lo único importante para el ser humano.
Hemos perdido LA LIBERTAD.


- - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - -
Sígueme en FaceBook:

- - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - -
Más post arriba a la derecha ;) ---->

martes, 15 de agosto de 2017

Enfermedad (I)

O sea.
La Campanario está en un psiquiátrico y se ha pintado el pelo rubio idéntico al de Belén Esteban (para quien no lo sepa, la ex de su marido). Ha engordado y se pone gafas de sol de espejo.

Dicen que es por el repetido consumo a muy altas dosis de cánnabis.
La Campanario fumaba porros. Toma ya.
Lo último de lo último que me hubiese esperado en mi vida escuchar. Foh.
Esa mujer tan segura de sí misma, tan estúpida, que se creía que se comía el mundo por ser la mujer de un torero. No le pega nada ser porrera.

Para llegar a ese límite de fumeta, hay que tener una vida demasiado asquerosamente mierdosa, no?
Pa olvidar.

A la mayoría le da, en esos casos de estrés, por la cocaína, de todos sabido la droga preferida por los ricos y famosos.

Pues a la Campa, por los porros. 

Y ahora el marido, ese que coleccionaba bragas y sujetadores de los que sus intelectuales fans lanzaban en sus corridas, parece un lindo gatito, ha pedido los 7 kilos que ha encontrado ella, y se está encargando de todo él solo. Casa, niños, comidas, trabajo, y por supuesto, estar todo el resto del tiempo, acompañando a su mujercita, dándole besos abrazándola y sonriendo.

Tiene cojones la vida, que se le ha tenido que ir la olla a la tia más estúpida de España, para que veamos cariñoso al tío más sieso del país.
Ella va andando como si tuviera 80 años, las piernas hinchadas, la expresión perdida...

La enfermedad, hace a las personas poner los pies en la tierra.
Es una ostia de realidad. En to la cara.
Y será por millones. ¿Tendrá millones? ...
Pues para absolutamente nada sirven. De nada. Cero.
Y nos creíamos que el dinero era necesario para vivir.
Y no.
Vivir es necesario para disfrutar el dinero.

Qué horror. Qué impotencia tan espantosa.
Tenerlo absolutamente todo. TO-DO.
Y no poder hacer absolutamente nada. NA-DA.


Qué suerte tenemos los demás. Los que NO lo tenemos absolutamente todo. Porque como no podemos, no podemos. Pero ellos sí que pueden, y no están acostumbrados a que nada ni nadie les diga NO. Pero la enfermedad no desaparece con dinero. Por mucho que tengas. Puedes estar más prevenido si, y mejor cuidado también, pero si te toca, te toca igual que le toca a los que no tienen absolutamente nada, y a los que tienen lo justo, o los que andan sobradillos. A todos nos puede tocar, y de hecho, nos toca.
Y ahí, estamos todos exactamente igual de enfermos, asustados, vulnerables y jodidos. Todos.
Los ricos, los pobres, y los ni una cosa ni otra.

Es en lo único en lo que de verdad, somos todos iguales.
La enfermedad no entiende de planes, de clases, de razas ni de cuentas corrientes. Viene cuando quiere y para tí se queda.

Estamos jodidos amigos. En cualquier momento, ZAS! Se te ha terminado la vida tal y como la conoces. GAME OVER.
Y a tomar por culo. No hace falta más de un segundo. 


No sé si será que la edad te va iluminando cada día, pero lo que sí es cierto, es que nos pasamos la vida persiguiendo unas metas absurdas que nunca llegan, y el día menos pensado ZAS!, se acabó la tontería, y te das cuenta de que con celulitis se puede vivir muy bien, y con 20 kilos de más, y con el dinero justo para vivir. No es necesario ser un figurín millonario para VIVIR. Pero sí necesitamos poder andar, ver, tener los dos brazos operativos, que nos funcione el aparato digestivo, el respiratorio, el locomotor y el excretor, entre otros. Y por supuesto, las neuronas.
Si algo de esto falla, se acabó.


La enfermedad llega cada vez antes. Ya no es necesario tener 80 años para tener mil impedimentos. Ahora con 40 años te da un ictus, o cualquiera de las mil enfermedades mentales disponibles en estos tiempos, en los que estamos maltratando nuestro cuerpo y nuestra mente a conciencia, y claro, el cuerpo humano es perfecto, pero no es de plástico. Y la mente menos.


Y lo menos que te puede pasar, es que la cabeza un día haga "clic", y se te caiga el labio y la baba. Y ya está. Entras en una dimensión en la que tienen que ayudarte hasta para hacer caca. Y dejan de importarte las tonterías que te importaban tanto antes. De golpe.
Ahora te conformas con vivir. Y poco más.
Recordar, ese "clic" solo necesita una milésima de segundo.
Y no hay vuelta atrás.
Ya no hay psiquiátricos, simplemente porque de haberlos, habría más gente dentro que fuera.

Seguid empeñados en guardar para mañana, en estar delgadísimos para la vejez, en no comer lo que os gusta ni hacer lo que os apetece, que de tanto vivir reprimidos de todo lo que os apetece, la cabeza un día se os va a ir, y os quedáis con las ganas de haber vivido de verdad. 

Es tan simple como elegir entre ser tú mismo y actuar en consecuencia, o ser quien crees que los demás quieren que seas, y vivir una vida que no es la que quisieras vivir.
Que ya, el que más y el que menos, estamos a las puertas de cambiar la cola del H&M por la sala de espera del médico de cabecera.

No forcemos tanto nuestra mente. Dejémosla que fluya...
Que de tanto aguantar y de tanta represión, luego pasa lo que pasa...



- - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - -
Sígueme en FaceBook:
- - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - -
Más post arriba a la derecha ;) ---->

viernes, 28 de julio de 2017

Viejos...

Qué pena llegar a viejos. Si, es una frase que hemos oído muchas veces, y es que es verdad, es una pena.
Qué pena perder facultades físicas y mentales, qué pena que tu cuerpo no te permita seguir haciendo lo que hacías, y tu mente no sea capaz de retener ya ni la lista de la compra.
Cuando te quieres dar cuenta, tienes que dejar de hacer lo que te gusta, porque ya no puedes. No puedes leer las letras pequeñas, no oyes como antes, no tienes fuerza, las piernas no te acompañan, y ya no tienes ganas de casi nada.
Qué pena.



Qué pena ser viejo y estar solo. Sin nadie que te ayude a ponerte los calcetines, a acarrear las bolsas del supermercado, sin nadie que te acompañe al médico, al que ya visitas más que a tus propios amigos, de los que apenas sabes nada...

Qué pena tener la piel arrugada, que el dolor de lumbares ya sea normal, que no puedas tomar sal, nada de alcohol y mucho caminar, y que levantarte del sillón sea una odisea...

Qué pena que tu hija, esa por la que dejaste de fumar, de salir, de viajar, de tomarte unas cañas con los amigos, a la que le limpiaste mil veces la caca y llevaste mil veces al pediatra, esa que te tuvo años sin dormir del tirón, la que era el centro de tu vida, por la que te preocupabas por sus notas, por sus amigos, por sus novios, esa a la que le comprabas ropa bonita, y a la que después le dabas dinero para sus cosillas mientras encontraba trabajo, esa a la que le tenías la mesa puesta y la comida hecha, la habitación limpia y su postre favorito, esa, ahora te hable de esa manera.



Esa que cuando se te cae un poco de agua del vaso, te grita como si hubieras derramado ácido sulfúrico en su cara. Esa que nunca tiene tiempo para llevarte al médico, que hace años que no te sonríe, que no te da besos ni te acaricia. Esa que piensa primero en sí misma, y después, si acaso, en ti. Esa para la que eres una molestia y así te lo demuestra cada día olvidando que existes.

Esa a la que dedicaste tantos años de tu vida, de tu esfuerzo y de tu ilusión, ahora te habla con malos modos, te grita, y te hace sentir una mierda, simplemente porque tiene cosas mejores que hacer, según ella...

Ayer entré en los servicios de un centro comercial. En la puerta había una silla de ruedas vacía, y dentro se escuchaba a una mujer diciendo:

"Ay mamá por dios! La que has liado! Lo has puesto todo perdido de agua! Qué barbaridad! Qué desastre! Si es que no se puede abrir el grifo así! Qué horror! Desde luego vaya tela!! Qué desastre! Ves como no teníamos que venir? Y ahora qué??? Mira todo lleno de agua!!"

Mientras la abuelilla estaba de pié, callada.

Yo entré en el WC pensando que a esa tiparraca había de decirle 4 cosas, porque no se puede permitir que una hija le hable así a SU MADRE. Ni en público ni en privado. No.
También pensé que seguramente, si me metía donde no me llamaban, podía recibir otro puñado de voces, pero eso no me preocupaba tanto como el mal rato que estaba pasando esa mujer, que siendo de la generación que es, lo de recibir voces en público le avergüenza más que salir a la calle sin peinar.


Me dan mucha ternura los abuelos. Esos que ya tienen menos tiempo por vivir que el vivido, los que ya no deciden sobre nada y simplemente, se dejan llevar por lo que les depare la vida y dispongan sus hijos. Están en una etapa de sus vidas en la que se parecen más a un bebé que a un adulto. Torpes, despistados, desmemoriados, sensibles...

Están en un momento de su vida en el que ya necesitan cuidados, cariño y comprensión. Ellos no andan lento porque quieran fastidiarte, no. Ni olvidan las cosas para que tengas que volver a la farmacia 7 veces, ni se pasan la vida viendo la televisión porque les apetezca, no.
Ellos ya no tienen la energía que tienes tú, ni las ganas, ni la columna se les dobla lo suficiente para ponerse los zapatos. Se dejan humillar y ni siquiera tienen fuerza para pararte los pies.
Lo pasan mal, se empiezan a dar cuenta de sus limitaciones, y lo pasan mal. Poneos en su lugar, que algunos ya estamos rondando los 50, y empezamos a notar esas limitaciones a pequeñas dosis...

Cuando salí del baño ya no estaban. Suerte que tuvo la tía estúpida. Al salir del servicio, la ví andando a toda marcha llevando la silla de ruedas vacía, mientras la abuela iba 100 metros detrás, a su paso, poco a poco.
Pufff!!... La edad me ha enseñado a no meterme donde no me llaman, pero esa me estaba llamado a voces....


Hace un mes o así, me pegué un resbalón y pasé un lindo sábado en urgencias. En las 7 horas que está uno allí, le da tiempo a observar mucho. Demasiado.
Chicas cojas con su novio. Maridos mancos con su mujer. Mujeres doloridas con su hijo. Hombres mayores con su esposa.
Y también, una hija con su madre. La hija de unos 45, la madre de unos 80. Pues la misma situación dantesca.
La madre en silla de ruedas, muy delgada y arrugada, con un moratón en la cara impresionante, el ojo ensangrentado, el brazo lleno de sangre, y una cara de tristeza que dolía más que todo lo demás.
Y esa hija, con cara de estúpida, muy nerviosa y mirando a su madre con cara de asco.
Qué asco.
De pronto la madre parece querer decirle algo, con muchísima dificultad, y ella sin dejarla terminar, le grita en una sala de espera repleta:

"QUE TE CALLES, EH? TE HE DICHO QUE TE CALLES, QUE YA ESTÁ BIEN!"...
. . .

Ostia. 
Dios es sabio y me hizo estar coja para que no pudiera abalanzarme sobre ella y arrancarle el pelo ese de mierda que tenía a manotazos. Tremenda malnacida!


Si, yo no sé la historia de esa madre accidentada y esa hija con botas de montaña un sábado por la mañana. Quizá tenía planeada una excursión con los amigos y después comer choto por ahí, y su madre se cayó y le fastidió el plan. No sé. Esa señora ensangrentada no tenía pinta de haberse tirado por las escaleras por gusto, ni siquiera para fastidiarle el sábado a su hijita. Apenas podía moverse ni hablar, y allí estaba la pobre, rodeada de 80 personas, que veíamos cómo su dulce hija, a la que un día le tuvo que quitar 6.000 pañales llenos de caca, la trataba con la punta del pié.
Yo siempre le digo a mi hijo que a las personas mayores hay que tratarlas con respeto, simplemente por ser MAYORES. Y punto.
Que no lo vea yo hablarle mal a ninguna persona mayor, porque se queda sin dientes.

No entiendo qué lleva a algunos hijos a tratar mal a sus padres. Quizá no tuvieron una infancia feliz por cualquier motivo, y ahora se están vengando de ellos. Cuando uno es padre, entiende muuuchas cosas que no se pueden entender sin serlo. Un hijo te roba la vida, te quita el sueño, te deja sin descanso, sin amigos y sin dinero, y aún así, es lo que más quieres en el mundo. Porque es TU hijo, sólo te tiene a tí mientras nace y es pequeño, depende de tí de adolescente, y cuando es adulto, se olvida un poco del sacrificio que ha significado para tí el tenerlo, porque hace su vida, forma su familia y tiene su trabajo, y apenas le quedan los domingos para ver un rato a sus padres, si es que viven.



Es muy injusto, si, pero es así.
A los viejos hay que tratarlos con cariño, hay que hacerles agradables sus últimos años de vida, porque han pasado muchos cuidándote a ti, y ahora tú eres lo que eres, gracias o a pesar de ellos, para bien y para mal. Es tan fácil como pensar en cómo te gustaría que tus hijos te trataran a ti cuando llegues a ser viejo. Pues trata a tus viejos así.

No hay razón lógica para gritarle a una mujer de 80 años en la sala de espera de un hospital delante de 80 personas. Ni para liar la de San Quintín porque derrame un poco de agua en un baño de un centro comercial. NO.
Empatía es lo que falta en muchas personas, y generosidad para con quien la ha tenido toda contigo.
Si así las tratan en público, no quiero imaginar cómo lo harán en privado.

Ya sabemos todos más o menos de lo que va la vida. Para unos es o ha sido más fácil que para otros. Pero a los abuelos, a nuestros padres, hay que tratarlos bien, nos den los sustos que nos den, nos fastidien los planes que nos fastidien, y nos den el trabajo que nos den, porque antes, hemos sido nosotros los que les hemos dado sustos, les hemos fastidiado, y les hemos jodido mil planes. Durante muchos años.
Y ellos no tenían las cosas tan fáciles como las tenemos nosotros.
Así que ahora, nos toca a nosotros cuidarlos.

Ya van dos, a la tercera os prometo que me meto donde no me llaman.


- - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - -
Sígueme en FaceBook:
https://www.facebook.com/masolaquelaluna
- - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - -
Más post arriba a la derecha ;) ---->

sábado, 22 de julio de 2017

Decepción

Todos sabemos lo que es. Todos la hemos sentido alguna, incluso demasiadas veces.


Reconocedlo. A todos nos han traicionado alguna vez. Engañado. Mentido. 
Hay amigas que nunca debiste llamar así. Hermanos que nunca lo debieron ser, parejas que te vaciaron, jefes que te ningunearon.
Esa sensación que te entra en ese preciso instante en el que eres consciente de que esa persona, no es honesta contigo. Decepción.


Cambia su actitud, enfría su sonrisa, deja de formar parte de tu vida, corta el hilo sin contar contigo, corta. Pero, al mismo tiempo juega a que nada ha cambiado, y en esa actitud ya te estás dando cuenta de que te está mintiendo mirándote a los ojos. Esa mirada fría en la que ves que su boca dice una cosa y su pensamiento otra. Frío. 

Esa impresión de una milésima de segundo que cambia tu vida por completo. Entera. Ya no será lo mismo nunca más.

Tardas unas horas en volver a la normalidad. Y sientes frío. Como si hubieras perdido a alguien, como si alguien hubiera muerto.

Es raro. De repente alguien a quien consideras tu AMIGO, tu HERMANO, tu PAREJA, tu JEFE, a quien quieres y admiras, sale de tu corazón haciendo un agujero del cilindro de una bala. Y ya no está. Porque esa persona te ha decepcionado y no tiene sentido mantenerla en tu entorno.


Y la vida se presenta dispuesta a volver a llenarse de nuevo, con nuevos amigos, otra pareja, otro jefe. Todas tus costumbres de los últimos años, desaparecieron para siempre. Curiosa sensación. Liberadora y emocionante a la par que triste. Fuerte a la par que vulnerable. Muy dura. La DECEPCIÓN.

Todos sabemos qué sensación es esa. En menor o mayor intensidad, pero sabemos qué se siente.
Pero la decepción no es lo peor. La decepción viene precedida de algo imprescindible para que llegue a ocurrir: LA MENTIRA.



Te decepcionas cuando alguien te falla, te traiciona, te engaña, te falta el respeto, te manipula, te utiliza: TE MIENTE.
Si nadie te mintiera nunca, jamás podrías ser decepcionado. 
Podrías ser utilizado, ofendido, negado, insultado. Pero no decepcionado.

Y es que, el que te decepcionen aúna el haber sido utilizado, ofendido, negado e insultado. Y un poquito humillado también, por hacerte sentir como la persona mas imbécil del planeta, por haber sido tan poco inteligente de ser amig@ o enamorarte de alguien que no es honesto. O por haber confiado en alguien, o por haberle considerado más que de la familia, o por haberle prestado tu ayuda. Imbécil te sientes.
Pero ya no tiene arreglo. Y aprendes.


Hay gente que no sabrá de qué estoy hablando. Esos son los decepcionadores. Los que decepcionan. Están en el otro lado, por eso no saben lo que se siente de verdad al ser decepcionado. Y ellos se lo pierden, ojo. Porque es una de las sensaciones más fuertes que un ser humano puede sentir. Ni el tan sobrevalorado amor es más fuerte.

Cuando eres joven te decepciona todo el mundo todo el tiempo. Amigos, hermanos, novios, vecinos, profesores, padres...
Cuando eres viejo, ya no te decepciona casi nadie. No.
Pero no porque de viejo no encuentres decepcionadores, que los sigue habiendo. Sino porque ya no nos creemos la imagen que nos dan los demás en un prinicipio. Ya vamos con pies de plomo, y no es tan fácil que te creas a nadie, y por ende, que te acaben decepcionando.

En el fondo, el que decepciona suele ser una persona cobarde, insegura, egoísta, celosa, que no se encariña de verdad, que utiliza a los demás a su antojo mientras le conviene, y les hace el vacío cuando piensa (en su inseguridad) que les quitan protagonismo, o cuando ya no pueden sacarte lo que venían buscando y así, cuando dejas de interesarle, cambia de dirección sin avisar, y ahí te quedas. Y les da igual. Y por eso a tí te sienta tan mal, porque no te lo esperas.


En fin, amigos, tengan cuidado con quien les rodea. No es oro todo lo que reluce, y hay gente que parece una cosa, y después es otra.
Gente interesada, oscura, con doble cara y doble moral. Es fácil distinguirlos, porque esas personas, no tienen amigos de verdad. Sólo conocidos, y hasta puede que muchos, con los que salir de cañas, ir de viaje o ir a un concierto. Pero con nadie se comportan tal y como son, siempre llevan puesta su careta, mientras tú, aunque lo notas, no quieres darte cuenta. Siempre l@s verás rodead@s de gente que los adula sin parar (aunque no lo piensen), que son los que les hacen sentirse más que los demás. En cuanto dejes de adularl@s, dejas de interesarles. Y es que lo artificial, se ve.

Amig@s, parejas, vecin@s, jef@s, herman@s... Cualquiera puede estar engañándote. Sólo hay que hacer caso a las alertas que te da tu cerebro, porque si lo pienso, a todas y cada una de las personas que me han decepcionado en mi vida, las veía venir, A TODAS. Desde el principio notaba algo raro, no eran naturales, siempre tenían una mirada como de estar pensando algo en segundo plano...
Una característica de los decepcionadores/as, es que suelen hablar fatal de sus ex amigos, incluso de algunos que aún lo son, y alardean de que todo el mundo les envidia y por eso ya no son amigos, y no suelen mantener amistades verdaderas de muchos años, a no ser que les interese por alguna razón.




Pero como no hay mal que por bien no venga, a fuerza de practicar, aprendemos, y ponemos en "modo ON" la alarma de gente oscura, y ya no entra ninguna más en nuestro círculo. Ya los tenemos calados. Todos actúan igual. Qué tontos no habernos dado cuenta antes... Y no será porque no se les ve el plumero!!

Pero bueno, lo importante es darse cuenta, y poner a cada uno donde debe estar. Solos, haciendo un papel todos y cada uno de los días de su vida, cambiando de careta según con quien estén, y viviendo una vida de mierda y vacía. Es lo que tiene ser fals@, que acaban más solos de lo que estaban, porque al final, acaban rodeados de gente igual de falsos que ellos. Si, por mucho que quieran negarlo, es evidente.



Y encima, los malos somos los demás...
Ayyyyyy... Habéis olvidado que el tiempo lo pone TODO en su sitio, menos las ojeras y las patas de gallo. Se siente.

Con lo fácil que es ser natural, como uno mismo es, sin más adornos ni más tonterías, e ir por la vida siendo buena persona... Pero claro, entonces algun@s estarían solos desde que nacen, porque no habría dios que les aguantara. Tienen que hacer teatro para ser aceptados por los demás, y dar una imagen que nada tiene que ver con la realidad, qué pena...
Decepción es lo que te hace sentir ese tipo de gente, la que se miente hasta a sí misma. ¿Qué puedes esperar de ell@s?

En fin, el premio por ser falso es esa maravillosa vida de mierda que tienen que vivir, a ver si reflexionan un poco y se dan cuenta de que tanta mala suerte no podía ser casualidad. Que hubieran sembrado otra cosa... Aunque para algun@s quizá ya sea un poco tarde...


"Y Dios, no se queda con nada de nadie"...


- - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - -
Sígueme en FaceBook:
https://www.facebook.com/masolaquelaluna
- - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - -


Más post arriba a la derecha ;) ---->